¿Cuáles son las consecuencias de la sobreexplotación de los recursos naturales?

Los recursos naturales son aquellos que ofrece el planeta sin necesidad de intervención humana. Son imprescindibles para nuestra subsistencia, pero si se consumen a una velocidad mayor a la de su regeneración natural, como sucede en la actualidad, podrían agotarse. A continuación, repasamos las consecuencias y las posibles soluciones a este problema.

Existen dos tipos de recursos naturales: renovables y no renovables. Los primeros son inagotables, como la radiación solar, o su renovación es relativamente rápida, como es el caso de la biomasa. Los no renovables son aquellos recursos que existen en la naturaleza de manera limitada porque su regeneración implica el paso de muchos años, como, por ejemplo, los minerales y los combustibles fósiles —petróleo, gas natural y carbón—.

Los seres humanos estamos agotando esos recursos naturales del planeta y los niveles de calidad de vida empezarán a declinar hacia el año 2030 a menos que se tomen medidas inmediatas. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) advierte que la actual sobreexplotación de los recursos naturales está generando un enorme déficit, ya que cada año se consume un 20 % más de los que se pueden regenerar y ese porcentaje no deja de crecer.

Así, si seguimos a este ritmo, necesitaríamos 2,5 planetas para abastecernos en el año 2050, según apunta la propia WWF. A su vez, esta organización pone de manifiesto que la población mundial de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles disminuyó un 58 % entre 1970 y 2012 debido a las actividades humanas y augura que, en el año 2020, ese porcentaje se dispare hasta alcanzar el 67 %.

El consumo incontrolado de los recursos naturales trae consigo importantes efectos:

Medioambientales

La desaparición de los hábitats necesarios para la flora y la fauna y, por tanto, la extinción de especies. Existen unos 30 millones de especies animales y vegetales distintas en el mundo y, de todas ellas, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) señala que, en la actualidad, más de 31.000 especies se encuentran en peligro de extinción.

Económicos

El 33 % de los suelos del planeta está de moderada a altamente degradado, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Si la erosión de suelo fértil continúa al mismo ritmo que hasta ahora, inevitablemente se dispararán los precios de los productos agrícolas.

Para la salud

Si no cuidamos los bosques habrá menos sumideros de CO2 y, por tanto, más contaminación del aire. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), nueve de cada diez personas en todo el mundo respiran aire con altos niveles de contaminantes y siete millones de personas mueren cada año por la contaminación del aire.

SOLUCIONES A LA SOBREEXPLOTACIÓN

El futuro, como recoge la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, plantea a los seres humanos un doble desafío: conservar las múltiples formas y funciones de la naturaleza y crear un hogar equitativo para las personas en un planeta finito. Si queremos revertir esta situación, necesitamos, entre otras cosas:

Preservar el capital natural

  • Restaurar los ecosistemas deteriorados y sus servicios.
  • Detener la pérdida de los hábitats prioritarios.
  • Expandir de forma relevante la red global de áreas protegidas.

Mejorar los sistemas de producción

  • Reducir considerablemente los objetos, materiales y recursos utilizados en el desarrollo de la vida humana y el volumen de residuos en los sistemas de producción.
  • Gestionar los recursos de modo sostenible.
  • Potenciar la producción de energía renovable.

Consumir de forma más responsable

  • Promover estilos de vida, como la movilidad sostenible, que dejen una menor huella medioambiental.
  • Cambiar los actuales patrones de consumo de energía.
  • Fomentar patrones de consumo sostenible y saludable.

Reorientar los flujos financieros

  • Poner en valor la naturaleza y los recursos naturales.
  • Responsabilizarse de los costes ambientales y sociales.
  • Apoyar y recompensar a las empresas que promuevan en su actividad la conservación, la gestión sostenible de los recursos y la innovación.

Aqui les dejamos un excelente e interesante análisis del Canal «Infusión Ideológica», de España que transcribe el de «Cafe Kyoto» de Argentina, donde nos pone de relieve los grandes contrastes de un consumo infinito en un mundo finito. Las energías se acaban, el planeta también. Cuidemos todo lo que podamos, porque nos lleva puestos.

 

– Ariel R. Pérez – Análisis Político Internacional –

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