En este domingo especial, queremos desearles un día lleno de paz, unión y momentos compartidos con quienes más quieren. 💛
Que estas Pascuas sean una oportunidad para renovar energías, dejar atrás lo que pesa y apostar siempre a lo que viene… porque incluso en los tiempos difíciles, siempre hay lugar para empezar de nuevo. 🌱
Desde Roldanyvos, gracias por estar del otro lado, por informarse, por opinar y por ser parte de esta comunidad que crece todos los días. 🙌
Un dibujante de la ciudad dio el salto del papel a lo digital y lanzó su primer videojuego en Google Play, en una historia marcada por la creatividad, el aprendizaje y el impulso de su propio hijo.
Desde Roldán, una historia que mezcla arte, familia y tecnología comienza a tomar vuelo. Andrés Ocampo, dibujante local, decidió ir más allá del papel y transformar sus ideas en una experiencia interactiva: un videojuego para celulares que ya está disponible para descargar.
✍️ Del dibujo al mundo interactivo
“Soy dibujante y hace un tiempo empecé a buscar la forma de no quedarme solo en el papel”, cuenta Ocampo. Con inquietudes que iban desde libros hasta animaciones, la idea de hacer un videojuego surgió casi como un juego… pero terminó convirtiéndose en un proyecto real.
El momento clave llegó en una charla cotidiana con su hijo, arquero de la categoría 2013 de San Lorenzo de Roldán. Fue él quien lo empujó a dar el primer paso con una frase tan simple como poderosa: “Si no lo intentás, nunca lo vas a saber”.
💡 Una idea que nació en familia
A partir de ese intercambio, todo cambió. Su hijo le mostró algunos juegos y entre ellos apareció uno de saltos. Ahí, Andrés recordó un personaje propio: una pulga.
Ese fue el inicio de todo.
Sin experiencia previa en desarrollo, comenzó un proceso de aprendizaje desde cero, investigando, probando y equivocándose. En ese camino, también apareció una herramienta clave: Unity, la plataforma con la que finalmente logró dar forma a su idea.
⏳ Seis meses de trabajo y aprendizaje
El desarrollo de su primer videojuego llevó más de seis meses, entre diseño, pruebas y ajustes. Un desafío importante, pero también una experiencia que describe como “muy enriquecedora”.
Así nació PingPangPungUP, un juego pensado para celulares que busca ser rápido, dinámico y accesible para todo público.
🎮 De Roldán al mundo 👉 Andrés Ocampo lanzó su videojuego PingPangPungUP en Google Play 🎨 Es el creador de @humorafo y quien hace los dibujos de los domingos en Roldanyvos 💡 Lo desarrolló desde cero 📲 Descargalo:https://t.co/6XGGMybZBi� pic.twitter.com/j0k5I05xLL
El objetivo es simple pero adictivo: subir lo más alto posible esquivando obstáculos y enemigos, en partidas rápidas que invitan a jugar una y otra vez.
El diferencial está en su identidad: combina el estilo de dibujo propio de Ocampo con una mecánica sencilla, logrando una experiencia entretenida y original.
👉 El juego ya se puede descargar desde Google Play Store:
🎨 Un artista que también forma parte de Roldanyvos
Además de este proyecto, Andrés también es parte de la comunidad de Roldanyvos. En Instagram podés encontrarlo como @humorafo, donde comparte sus ilustraciones.
👉 Es el mismo artista que cada domingo aporta sus dibujos al portal, sumando humor y creatividad con su estilo propio, ya reconocido por los seguidores.
🚀 Un proyecto que recién empieza
Lejos de ser un punto final, este lanzamiento marca el comienzo de un camino creativo más amplio. La idea de Andrés es seguir explorando nuevos proyectos que integren animación, humor y videojuegos dentro de un mismo universo.
Una historia local que demuestra que, con curiosidad, esfuerzo y un empujón en el momento justo, las ideas pueden transformarse en algo mucho más grande.
Malvinas. El hito de la caída del régimen del ’76 Esitorial de Martin Gallastegui.
Esto no empezó en 1982…
Cada 2 de abril, la memoria colectiva se activa en torno a Malvinas. Se recuerda a los caídos, se honra a los veteranos y se reafirma un reclamo de soberanía que es histórico, legítimo e irrenunciable. Pero recordar no alcanza: también es necesario interpretar. Malvinas no puede pensarse por fuera del proceso político que la hizo posible.
A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la historia reciente exige ser leída sin fragmentaciones. Malvinas no fue una excepción ni un episodio aislado: fue parte del mismo proceso que instauró el terrorismo de Estado y que, en su fase final, dejó al descubierto sus propios límites.
En 1982, la dictadura militar atravesaba una crisis profunda. El deterioro económico, el aislamiento internacional, la pérdida de apoyo social y las denuncias por violaciones a los derechos humanos habían erosionado su legitimidad. A seis años del golpe, el llamado “Proceso de Reorganización Nacional” mostraba signos evidentes de agotamiento. No fue una gesta aislada. Fue una decisión política de un régimen en crisis.
La guerra de Malvinas fue una huida hacia adelante: el intento desesperado por recomponer legitimidad a través de una causa capaz de movilizar el sentimiento nacional. La soberanía sobre las islas fue utilizada como vehículo para un objetivo inmediato: recuperar apoyo social donde ya se había perdido. Esa decisión no fue un accidente, sino una consecuencia lógica del modo en que ese régimen ejercía el poder.
Una dictadura que desapareció a 30.000 personas, que se apropió de más de 600 niños y que hizo de la violencia un método sistemático, también fue capaz de enviar a miles de jóvenes a una guerra en condiciones precarias, sin planificación y con un desprecio evidente por sus vidas. No se trata de comparar hechos distintos, sino de reconocer un mismo patrón: cuando el poder pierde límites, la vida del pueblo pasa a ser descartable.
La guerra implicó, además, una ruptura con una tradición histórica del Estado argentino, que había sostenido el reclamo por Malvinas en el plano diplomático. El salto a la vía militar no solo fue irresponsable en términos estratégicos, sino también funcional a la necesidad del régimen de construir un relato épico que encubriera su propia crisis. Las consignas altisonantes contrastaban con una realidad mucho más cruda: improvisación, desigualdad de condiciones y, finalmente, derrota.
El resultado es conocido: 649 argentinos muertos, cientos de heridos y una sociedad golpeada. Malvinas no salvó a la dictadura; la expuso. Mostró con crudeza los límites —y las consecuencias— de un proyecto político basado en la violencia y la deshumanización.
A 50 años del golpe de Estado, la memoria no es pasado: es presente y es disputa. Malvinas no tapa la dictadura: la desnuda. Y la dictadura del 76 no puede comprenderse en su totalidad sin Malvinas.
Esta es la verdad completa.
Por eso no aceptamos que nos fragmenten la memoria, ni que se edulcore la guerra, ni que se relativice el terrorismo de Estado.
Malvinas es parte de nuestra memoria.
Y también es una herida sobre la que, como sociedad, seguimos diciendo: NUNCA MÁS.
🇦🇷 “Malvinas: memoria viva, deuda presente”Editorial de Nahuel Perez
No hay calendario que alcance para explicar lo que significan las Malvinas en el corazón argentino. No es solo una fecha, no es solo historia: es una herida abierta que también late como bandera.
Cada 2 de abril no recordamos una guerra solamente. Recordamos a los pibes. A esos jóvenes que dejaron de serlo de golpe, empujados a un conflicto que los superaba, pero que enfrentaron con una valentía que todavía hoy emociona y duele.
Fueron al sur con frío, con miedo, con hambre… pero también con una convicción que no se negocia: defender lo que sentían propio. Y en ese gesto, en esa entrega silenciosa, hay una parte de la Argentina que nunca fue derrotada.
Pasaron los años, cambiaron los gobiernos, cambiaron las generaciones… pero hay algo que no debería cambiar nunca: la memoria. Porque olvidar es cómodo, pero recordar es un acto de justicia.
La historia nos enseñó mucho. Nos mostró errores, decisiones que no deben repetirse y un país que, en aquel momento, no estuvo a la altura de quienes dejaban todo en el frente. Pero también nos dejó una enseñanza enorme: el valor no siempre está en quienes mandan, sino en quienes cumplen, incluso en las peores condiciones.
Hoy el reclamo sigue siendo el mismo, pero el camino es otro. La soberanía se construye con memoria, con diplomacia, con unidad y con respeto por quienes estuvieron ahí cuando todo era incertidumbre.
Las Malvinas no son solo un territorio. Son símbolo. Son identidad. Son historia viva.
Y mientras haya argentinos que recuerden, que enseñen y que transmitan lo que pasó…
Malvinas nunca va a ser pasado.
🇦🇷 Porque la memoria no se rinde. Porque la historia no se negocia.
Porque las Malvinas son argent inas, hoy y siempre.
En una sesión cargada de emoción, el Concejo Municipal de Roldán recibió la donación de una obra del artista local Cristian “Kita” Barrera, realizada en vivo durante el acto por el Día de la Memoria. El cuadro quedará expuesto como símbolo permanente del compromiso con la verdad y la justicia.
🎨 Un gesto artístico con fuerte carga simbólica
Durante la última sesión del Concejo Municipal de Roldán, se vivió un momento especial que trascendió lo institucional. El artista y escultor local Cristian Barrera, conocido como “Kita”, realizó la donación de una obra conmemorativa al cumplirse 50 años del Golpe de Estado en Argentina de 1976.
La pieza no es una obra más: fue pintada en vivo durante el acto del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, lo que le otorga una profunda carga emocional y simbólica.
🖼️ #Roldán suma memoria El artista “Kita” Barrera donó un cuadro al Concejo por los 50 años del Golpe de Estado en Argentina de 1976 🎨 Fue pintado en vivo el 24 de marzo 🏛️ Quedará expuesto de forma permanente 👉 Más en https://t.co/vBWW8GoC0Tpic.twitter.com/HdDGuYuLZ0
El cuadro fue firmado por todos los concejales presentes, en un gesto que refuerza el compromiso del cuerpo legislativo con la memoria colectiva.
Según se informó, la obra será colocada dentro del recinto del Concejo, donde permanecerá de forma permanente como recordatorio de una de las etapas más oscuras de la historia argentina.
🧠 Arte, memoria y comunidad
La iniciativa de “Kita” Barrera pone en valor el rol del arte como herramienta de reflexión social. No se trata solo de una donación, sino de un mensaje claro hacia la comunidad: mantener viva la memoria, promover la verdad y sostener el reclamo de justicia.
En tiempos donde el debate sobre la historia reciente sigue vigente, este tipo de acciones refuerzan el vínculo entre cultura, política y ciudadanía.
🖼️ #Roldan Concejales firmaron la obra de Kita El artista donó un cuadro al Concejo por los 50 años del Golpe de Estado en Argentina de 1976 🎨 Fue pintado en vivo el 24 de marzo
En Roldán, el gesto del artista suma una nueva pieza a la construcción de memoria colectiva, invitando a vecinos e instituciones a no olvidar y a seguir reflexionando sobre el pasado para construir un futuro con más conciencia.